martes, 18 de noviembre de 2014

Protección para los Lugares de Interés Geológico de Aragón ¡ya!.



El patrimonio aragonés necesita la protección jurídica a la que se comprometió el Gobierno de Aragón y que todavía no ha llegado.



Valdelosterreros es un lugar de interés geológico al que se le conoce también como anfiteatro del tiempo porque diversas universidades españolas y europeas han estudiado a través de sus estratos  los cambios climáticos acaecidos en la Tierra hace millones de años, en el que además existen especies de plantas protegidas por ser endémicas de la zona.
Sin embargo, al igual que otros lugares de interés geológico en Aragón (150 puntos y 94 áreas de interés), Valdelosterreros no tiene ningún tipo de protección jurídica que garantice su conservación.
El 8 febrero de 2011, se publicó en el Boletín Oficial de Aragón un Anuncio de la Dirección General de Desarrollo Sostenible y Biodiversidad, por el que se sometía a información pública el Proyecto de Decreto del Gobierno de Aragón, por el que se creaba el inventario de lugares de interés geológico de Aragón y se establecía su régimen de protección.
Con la aprobación de este decreto estos lugares pasarían a formar parte de la Red de Espacios Naturales Protegidos en los términos previstos en la legislación en la materia, preservándolos de actividades susceptibles de provocar su recesión y degradación.
A 20 de octubre de 2014 el decreto continúa sin aprobarse quedando estos espacios desprotegidos y susceptibles de que se desarrollen usos que el decreto prohibiría por considerarlos un peligro para el lugar y los valores que representa.
Por este motivo te pido tu firma, para que se apruebe el decreto que proteja y conserve nuestro patrimonio geológico y natural.


Muchas gracias
 Asociación Amigos de Valdelosterreros
 

lunes, 27 de octubre de 2014

REFLEXIONES TRAS UNA FOTO PREMIADA.


"Centinela de la Oscuridad", ganadora I concurso de fotografia sobre el chpo cabecero. F: Agustín Catalán.


Este sábado me dieron el primer premio con esta fotografía en el concurso fotográfico sobre el chopo cabecero, es la primera vez que gano un premio de fotografía, bueno y de cualquier cosa, y la verdad que fue de manera inesperada y emocionante.
Bien es cierto que para recibir un premio cualquier escenario es bueno ¿no? Pero la verdad que especialmente emotivo para mí, es recibir el premio bajo el contexto de una fiesta popular que tiene un trasfondo naturalista, de conservación, de educación ambiental y de puesta en valor de un patrimonio rural y natural junto con un uso tradicional del territorio. Y si a esta atmosfera acogedora puedes sumarle algo, que mejor que sumarle amigos: de los de toda la vida, los del comando grullero, de los del trabajo, de los que te juntas en todos los sitios…en fin amigos, que igual que a mí también les hizo ilusión el premio.
Hace tiempo que soñaba con aprender a hacer fotografías nocturnas, y ahora estoy en ello. En esa ilusión de la fotografía nocturna, varias son las que tenía en mente, algunas ya están hechas como esta “Centinela de la Oscuridad”, otras han sido tomadas sin éxito, otras todavía están pendientes.
Lo que más ilusión me hace es que esta fotografía la tenía en la cabeza hace tiempo, antes de saber que había un concurso de fotos sobre el chopo cabecero, y no es difícil inspirarse con un chopo cabecero, ya que la verdad es que son monumentos vivos, que lo mires por donde lo mires tiene una belleza innata por el mero hecho de estar ahí. Pero no me valía cualquier chopo, yo quería intentar sacar en mi foto el chopo del Molino de las Hoces de Torralba, chopo que desde pequeño he visto, con las excursiones de senderismo del Club de montaña de Daroca, cuando voy a escalar, cuando voy a ver los buitres, cuando le quiero enseñar a alguien el bosquete de aceres teñido de rojo, en los cursos de ornitología, desde el helicóptero…
Un ejemplar majestuoso que da la bienvenida a aquel que se quiere adentrar en las hoces y que desde años preside majestuoso el cañón bajo la atenta mirada de los buitres que hacen de las paredes calizas su casa, y eso también tenía que sacarlo de alguna manera en la foto.
Creo que una fotografía tiene que transmitirte lo que allí pasa, puede pasar o está pasando solo con verla, y  en la redolada tenemos grandes especialistas en este arte, que decir de Rodrigo Pérez, que es capaz de despertarte todos los sentidos con la imagen perfectamente enfocada de la mirada de un lince, o de su recientemente premiado hijo, Carlos Pérez, que te hace ver el mundo a través de su mirada de niño, que no volveremos a tener. Y por supuesto Uge Fuertes que te traslada a un mundo paralelo con cualquiera de sus fotografías artísticas, que no te dejan saber si es sueño o realidad, si es foto o pintura. 

"Cabeceros de Cristal" F: Agustín Catalán.

Para mí, imposible transmitir en una fotografía todo lo que quería, todo lo que me ha hecho elegir este chopo, este lugar y esa época del año para hacer la foto, varias veces se me ha hecho de noche andando por las hoces, y sentir la falsa soledad que ofrece la naturaleza en un paraje así, rota repentinamente por el ulular de un búho real, o el aullido característico de la zorra retumbando en las paredes, no deja indiferente a cualquiera, y eso precisamente pude disfrutar en el mes de marzo que está tomada la foto, mientras estaba sentado en la mesa de cemento que hay junto al chopo, solamente acompañado de mi perra Senda, y esperando a que la cámara procesara la foto de siete minutos de exposición que acababa de tomar.
Foto que fue la última de una sesión nocturna a este centinela de la oscuridad y junto estas otras dos, fueron las elegidas para presentar al concurso.

"Goteo de Chopos" F: Agustín Catalán.
Con esta foto os invito a la reflexión de que son para ¿ti los chopos cabeceros?, ¿qué te transmiten?, ¿cómo los entiendes?
Creo que es una forma silvícola que puede transmitir muchas cosas diferentes a cada observador, precisamente por ser monumentos vivos, uso tradicional, fuente de ingresos, o de trabajo.
Para mi está claro, si bien creo que ya no volverán o al menos su gran mayoría a dar techumbre a nuestras casas, sí que los veo como cuño de un paisaje que sentimos nuestro, como símbolo entre lo vivo y lo muerto, entre lo aéreo y lo terrestre, entre lo tradicional y lo moderno, lo rural y lo urbano, el desuso y la recuperación, lo místico y lo real, y a partir de ahora como protagonista de un premio que me ha llenado de ilusión y ganas de seguir buscando fotos, rincones y lugares con los que dar a conocer nuestra naturaleza más cercana, más bonita, y a la vez más desconocida.
Muchas gracias por este premio.