jueves, 9 de junio de 2016

Un alimoche cerca de nosotros. Segunda parte.


Dibujo Juan Muñoz

Tras varias visitas sin novedad a ver el nido de nuestros vecinos los alimoches, este pasado lunes (6 de junio de 2016) algo me llamo la atención.

Cuando por la mañana me puse a observar el nido no veía ninguna novedad, la larga distancia solo me permitía diferenciar al adulto en posición de incubación sobre el nido, eso sí, no lo habíamos comentado pero los alimoches comparten las labores de cría entre ambos sexos, tanto la construcción del nido, como la incubación y el cuidado y alimentación de los pequeños, eso unido a su escaso dimorfismo sexual (la hembra es ligeramente mayor que el acho pero prácticamente inapreciable) no nos permite saber que miembro de la pareja está en el nido.

Pasaba el rato y continuaba la observación sin ver nada relevante pero algo me llamaba la atención, el adulto estaba inquieto, no como en las otras visitas que estaba totalmente inmóvil, ahora no paraba de moverse ligera y cuidadosamente, como si no quisiera romper lo que tenía debajo, ahuecando su cuerpo y con una actitud agresiva hacia los gorriones chillones que merodean por la cavidad de su nido, una actitud que me quería parecer defensiva pero por más que me esforzaba en querer ver algo y pasaba el tiempo, no conseguía ver a ningún polluelo ni nada que confirmara mi teoría de que ya tenían que haber nacido los pequeños.

Alimoche con cría 6-6-2016

El ojo seguía pegado al telescopio observando el nido, el ir y venir de los gorriones chillones, la ceba del roquero solitario a su volantón, algo inédito para mí, en fin sin ver novedad en el nido del alimoche pero pasando muy buen rato.

Alimoche con cría 6-6-2016

Pero de pronto tras una hora y media de observación algo se movió entre las plumas del adulto, y de pronto….. Ahí estaba un pequeño alimoche que tímidamente se asomaba detrás del cuerpo del adulto unos pocos segundos me permitió ver su pequeña cabeza totalmente cubierta de plumón blanco y su pico negro, un pollo de muy pocos días que rápidamente se volvió a esconder debajo de su progenitor.

En los próximos minutos se volvió a asomar un par de veces más, eso sí, no podemos saber si era el mismo pollo o uno distinto, ya que los alimoches por lo general hacen una puesta de uno o dos huevos, (pudiendo poner tres de forma excepcional) pero en el caso de nacer dos polluelos es muy común que se observe cainismo, es decir el pollo que antes nace y por tanto más fuerte se apodera del más pequeño hasta que acaba con su vida, apoderándose asi de todo el aporte trófico que lleven sus padre al nido.

Dibujo Alfredo Alvarez

Por tanto tendremos que esperar unos días más para que los pollos vayan creciendo y los padres se retiren y nos permitan observar cuantos nuevos alimoches tenemos fruto de esta pareja que ya lleva años anidando en nuestra zona, ya que los alimoches mantienen su pareja de por vida y por lo general también la zona de nidificación.

Por el momento el resultado de este año está siendo gratificante y tras los 42 días de incubación compartida de los huevos al menos tenemos un polluelo que irá creciendo rápido en el nido y vistiéndose de plumas, y nosotros os lo iremos contando….

3 comentarios:

  1. Fantastico Agus!!, hacia mucho tiempo que no visitiba el museo virtual y tanto el seguimiento del Alimoche como la entrada del Alimium umbellatum me han encantado..
    Seguire atento :)

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  2. Que bien que lo cuentes en primera persona y todo una suerte poder verlo.

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